Genio y figura hasta la sepultura, dice el dicho. Los que me conocen y los que me han ido conociendo con el tiempo saben que uno de mis placeres mas culposos es el maravilloso arte de decir peladeces. Les he de confesar que yo fui educada en una familia donde ‘no se decían groserías’, porque las ‘ niñas bonitas no dicen esas cosas ’ (aún recuerdo a mi Abuelita regañándome por haber dicho ‘ Carajo ’ a los 8 años). Sin embargo en el transcurso de mi vida…aprendí esas palabrotas que forman parte de mi léxico diario.
¿Y a ti a qué te sabe la vida?