La búsqueda del amor, quita mucho tiempo. Sobre todo si tienes tiempo libre para soñar. No niego que en ocasiones me pongo a invocar mentalmente a ese ente que me robará el corazón y volverá mi historia un cuento de Hadas. A estas alturas he entendido que las Hadas no existen, y que probablemente ese ente es demasiado honesto y buena gente como para robarme el corazón. Por lo tanto y aunque asumo que mi corazón sigue siendo propiedad de su portadora, a veces mal gasto mis neuronas en esa espera... Pero ahora he encontrado que estamos mal. Sí. Mal.
¿Y a ti a qué te sabe la vida?