Ir al contenido principal

Abandono...

No me gusta ver tu actitud. Nunca estas, y cuando vienes no ves la hora de volverte a ir. ¿Dónde pasas tanto tiempo?, ¿dónde te tratan mejor que aquí?.  No me mires así, por lo menos di algo.  Yo te espero todos los días y te tengo preparada tu comida y tu bebida, y a veces no llegas.

¿Qué más puedo hacer? Se que no te gusta que ellos hallan llegado, pero son parte de nuestra familia, y no ocupan tu lugar. Tú has sido por mucho siempre muy especial. A ti te he querido tanto, porque has sido lo que esperé durante mucho tiempo.  Si supieras cuanto le pedí a Dios que aparecieras.




A lo mejor no lo sabes, pero el que hayas venido para mi es un obsequio divino.  Cuando llegaste pareció que esta siempre fue tu casa, que siempre viviste aquí.  Todo lo he hecho para agradarte, siempre te he consentido.  ¿Porqué te vas?

¿Ya terminaste de comer? ¡No me digas que ya te vas!....No me hagas eso, no te vayas. Acabas de llegar. ¿Tan insoportable es tu vida aquí?.  No me obligues a encerrarte que no me gusta hacerlo.  Ni tornes tu carácter violento y empieces a tirar cosas.  Por favor quédate...

No me gusta rogarte,  sólo quédate, que este es tu lugar.  No te pongas así.  Recuéstate un rato, que de todos modos el lugar a donde vas no desaparecerá, estará ahí esperándote también.  No me gusta verte tan impaciente, tan infeliz.... 

Esta bien, puedes irte.  No me gusta tenerte aquí a la fuerza. Pero no se te olvide que esta es tu casa. ¿volverás mañana?, dejaré abierto por si vuelves.  Esta es tu casa, no lo olvides, y tampoco olvides que te quiero mucho.  Anda, vete ya. Cuídate mucho y regresa pronto ¿si?...


¿Amor?.... Se fue otra vez.  ¿Porqué la gatita nunca se quiere quedar en casa?



Comentarios

Entradas populares de este blog

Cheque en Blanco, la verdadera historia.

Cheque en Blanco es una de esas canciones, que a las mujeres -e inclusive a los hombres- les emociona al escucharla.  Las mujeres nos sentimos más  machotas y le decimos a los pérfidos hombres lo que pensamos de su mal gusto. La canción no la compuso una mujer arrabalera. Todo lo contrario, la compuso Emma Elena Valdelamar, una mujer culta, de mucho mundo y bastante guapa en su juventud.  Ya escribí un post anterior de Emma Elena, mencionando cosas que se me hacen interesantes de su canción  Mucho Corazón .  Ahora que en nuestras épocas la hizo famosa Paquita la del Barrio, ya que resulta bastante suigeneris al cantar, porque cantantes cubiertas de lentejuelas hay en muchos bares.

En horas hábiles...

En horas hábiles guardar silencio. A veces debería guardar silencio, callar lo que veo, lo que escucho, voltear la cara y no darme cuenta; volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas, a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol. Tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos, pero resulta que no puedo. No vivo por pasar el rato ni acumulo ideas para ser más sabio ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo, siempre a solas, bien alto. Peleé con algunos por lo que hago, un día crecieron notas de mis dedos y fueron otros los que las tocaron, me propuse extrañar tan sólo en un horario. Hablo de amor porque lo busco, intento comprenderlo y no me es fácil. Evito la intelectualidad tanto como puedo y me aburro como nunca con quien me toma por eso. Pasa que no estoy listo, nunca estoy listo, y todo me sorprende y me provoca. Me extrañan tanto los aplausos como los abucheos. Yo no espero otra cosa que no sea entendimiento, dejar una semilla curiosa que germine...