Ir al contenido principal

No te rindas.

La poesía es uno de mis refugios favoritos.  Siempre hay algún poema que me hace sentir bien, o desatar todos mis sentidos.  Abre esa puerta donde contengo todas mis emociones y me dice:  despierta, estas sintiendo esto.


Así es la poesía para mi.  Y no esa cursi en rima, que al recitarla parece que estas rezando el rosario. No.  Hablo de esa poesía franca, que me muestra que en algún momento de este planeta, alguien se sintió exactamente como yo y que de alguna manera, aunque no me conozcan, me entienden.

Eso es un gran consuelo.  Estar detrás de esta máquina estúpida y saber, que ahí en el mundo, en alguna parte del tiempo alguien me entendió.

No te rindas.

Comentarios

  1. Saludos maestra, he leído un poco de su vida en sus publicaciones,me parece excelente! Que bueno saber que hay colegas enamorados de su profesión y libres en expresión, pensé que yo era el único en este planeta.

    SALUDOS!!

    Me encanta la poesía de Bennedetti ahh y también la de Sabines

    ResponderEliminar
  2. @Anónimo Gracias por tus comentarios =D A veces siento que lanzo todo esto al vacio...Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Nada de eso, y es evidente que somos muchos los seguidores, basta con ver el contador de visitas. Siempre estamos atentos, esperando que otra publicación tendrá para enriquecer un poco más nuestra mente.

    Saludos!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cheque en Blanco, la verdadera historia.

Cheque en Blanco es una de esas canciones, que a las mujeres -e inclusive a los hombres- les emociona al escucharla.  Las mujeres nos sentimos más  machotas y le decimos a los pérfidos hombres lo que pensamos de su mal gusto. La canción no la compuso una mujer arrabalera. Todo lo contrario, la compuso Emma Elena Valdelamar, una mujer culta, de mucho mundo y bastante guapa en su juventud.  Ya escribí un post anterior de Emma Elena, mencionando cosas que se me hacen interesantes de su canción  Mucho Corazón .  Ahora que en nuestras épocas la hizo famosa Paquita la del Barrio, ya que resulta bastante suigeneris al cantar, porque cantantes cubiertas de lentejuelas hay en muchos bares.

En horas hábiles...

En horas hábiles guardar silencio. A veces debería guardar silencio, callar lo que veo, lo que escucho, voltear la cara y no darme cuenta; volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas, a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol. Tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos, pero resulta que no puedo. No vivo por pasar el rato ni acumulo ideas para ser más sabio ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo, siempre a solas, bien alto. Peleé con algunos por lo que hago, un día crecieron notas de mis dedos y fueron otros los que las tocaron, me propuse extrañar tan sólo en un horario. Hablo de amor porque lo busco, intento comprenderlo y no me es fácil. Evito la intelectualidad tanto como puedo y me aburro como nunca con quien me toma por eso. Pasa que no estoy listo, nunca estoy listo, y todo me sorprende y me provoca. Me extrañan tanto los aplausos como los abucheos. Yo no espero otra cosa que no sea entendimiento, dejar una semilla curiosa que germine...