Ir al contenido principal

Entre Pairos y Derivas....

Esta canción no esta aqui.  No esta porque simplemente no la recuerdo, porque tampoco me acuerdo de que conocí a un pequeño Saltamontes con el cual me entretenía echándole bronca y después nos daban ataques de risa de todas las burradas que decíamos.

Tampoco me voy a acordar que una vez cuando fuimos a ver a Fer Delgadillo, había un chico en la primera fila, que gritaba "Canta que seraaaaan veniderooooosss", y tampoco me voy a acordar que ese fue el momento en que Fer le terminó de caer bien cuando le respondió: "¿Apoco esa es mia?, no me acuerdo, y si sigues fregando la voy a cantar hasta el final".

Tampoco me voy a acordar de cuando me dijo que le pidiera a esa persona que se fuera a otro lado, y fue entonces que le respondí "¿Y de quien nos vamos a reir ahora?"

Tampoco me voy a acordar de cuando nos fuimos a Calkiní y nos quemamos la boca con unos salbutes con aceite hirviendo, ni tampoco me voy a acordar de que le encantó la Cristal Negra.  

Recuerden esta canción no existe.... Y no voy a pagar derechos....

PS: "¿Y qué canción va a cantar ahorita maestro?" dice el conductor del programa de televisión.  Fernando Delgadillo pone cara de circunstancia y responde "Ahorita no me acuerdo pero esta bien bonita".  

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cheque en Blanco, la verdadera historia.

Cheque en Blanco es una de esas canciones, que a las mujeres -e inclusive a los hombres- les emociona al escucharla.  Las mujeres nos sentimos más  machotas y le decimos a los pérfidos hombres lo que pensamos de su mal gusto. La canción no la compuso una mujer arrabalera. Todo lo contrario, la compuso Emma Elena Valdelamar, una mujer culta, de mucho mundo y bastante guapa en su juventud.  Ya escribí un post anterior de Emma Elena, mencionando cosas que se me hacen interesantes de su canción  Mucho Corazón .  Ahora que en nuestras épocas la hizo famosa Paquita la del Barrio, ya que resulta bastante suigeneris al cantar, porque cantantes cubiertas de lentejuelas hay en muchos bares.

En horas hábiles...

En horas hábiles guardar silencio. A veces debería guardar silencio, callar lo que veo, lo que escucho, voltear la cara y no darme cuenta; volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas, a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol. Tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos, pero resulta que no puedo. No vivo por pasar el rato ni acumulo ideas para ser más sabio ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo, siempre a solas, bien alto. Peleé con algunos por lo que hago, un día crecieron notas de mis dedos y fueron otros los que las tocaron, me propuse extrañar tan sólo en un horario. Hablo de amor porque lo busco, intento comprenderlo y no me es fácil. Evito la intelectualidad tanto como puedo y me aburro como nunca con quien me toma por eso. Pasa que no estoy listo, nunca estoy listo, y todo me sorprende y me provoca. Me extrañan tanto los aplausos como los abucheos. Yo no espero otra cosa que no sea entendimiento, dejar una semilla curiosa que germine...