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Lucas

Lucas (en la caja) y Pyokola. Para Gricel, a quien deseo que el amor (el verdadero) toque a su puerta en el momento correcto. Cuando Lucas llegó a casa, la vió. Era la cosa mas linda que habia visto en su corta vida. Blanca, con algunos reflejos cafes. Sus ojos azules como el cielo no reflejaban la serenidad que el color que los vestia caracteriza. Ella se acercó, lo miró de arriba para abajo y le dio un zarpazo tremendo. Lucas corrió hacia su nueva mamá, quien lo tomó con una sola mano al tiempo que regañaba a la preciosa criatura que lo habia lastimado.

Sobre lo más íntimo...

La vagina de una mujer, tiene tanta personalidad como su rostro. Larry Flynt Editor de la Revista Hustler

Para poder vivir...

Dicen que la esperanza es lo último que muere, porque nos permite sobrevivir la realidad. Frase del libro Mordiendo manzanas y besando sapos (Dolly Mallet)

Mejor María que Marga

La influencia de Marga López y todas aquellas mujeres sufridas de la Época de Oro del Cine Mexicano, han hecho que la mujer tenga una posición un tanto hipócrita ante la vida. El sacrificio femenino, eleva a las mujeres a una posición casi divina; razón por la cual debemos ser resignadas, dignas y sufridas para ser consideradas ‘buenas’. Y es que ese adjetivo calificativo nos persigue durante toda nuestra vida: nuestras madres nos educan para ser buenas hijas, buenas madres y buenas esposas o novias. Hasta Doña Lucha dice: “A qué venimos a este valle de lágrimas, si no a sufrir por los hijos”. Pues bien, esta posición muchas ocasiones hace que mientras más triste y miserable sea la vida de una mujer, más merecedora de admiración es.

El hombre necesario...

La búsqueda del amor, quita mucho tiempo. Sobre todo si tienes tiempo libre para soñar. No niego que en ocasiones me pongo a invocar mentalmente a ese ente que me robará el corazón y volverá mi historia un cuento de Hadas. A estas alturas he entendido que las Hadas no existen, y que probablemente ese ente es demasiado honesto y buena gente como para robarme el corazón. Por lo tanto y aunque asumo que mi corazón sigue siendo propiedad de su portadora, a veces mal gasto mis neuronas en esa espera... Pero ahora he encontrado que estamos mal. Sí. Mal.

Dignidad para llevar.

Hay libros que caen en tus manos por que el destino quiere que sus palabras lleguen a tu mente. Dignidad para llevar, de Leticia del Rocio Hernández Gómez, es uno de estos libros.

El hotel de las galletas saladas...

Nota de la autora: La historia que aquí se presenta es ficticia. Cualquier personaje mencionado y que conicida con la realidad es pura casualidad. PARTE I Era una noche como cualquier otra. Liz llegó a la Ciudad de México después de un largo viaje. Bajó del autobús con maleta en mano. Esa noche llegaba a la gran ciudad después de una larga ausencia. Por fin se vería con su amado, al cual, no había visto desde hacía muchísimo tiempo. La emoción era notoria en la sonrisa permanente que llevaba en los labios.